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Filosofía
La filosofía es campo de estudio que se encarga de la investigación, análisis y creación de ideas en general, abstractas o en un nivel fundamental. La palabra "filosofía" procede del griego, estando compuesta de φίλος ("filos", amigo) y σοφία ("sofia", sabiduría): φιλοσοφία (amor a la sabiduría).
Definición de Filosofia
La filosofía no puede entenderse sólo como una reacción espontánea o natural de los hombres. Por naturaleza, el hombre tiene la curiosidad de saber. Esta curiosidad por saber no es por sí misma filosófica, como tampoco lo son las preguntas infantiles, ni lo era la curiosidad que pudiera experimentar un Australopithecus cuando salía de la cueva.
Los orígenes de la filosofía occidental se remontan a la Grecia clásica. Etimológicamente, la palabra filosofía, acuñada por los griegos, significa amor a la sabiduría. De acuerdo con Nicola Abbagnano, la palabra filosofía aparece como nombre de una indagación
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Según Cicerón, quien usó por primera vez la palabra filosofía fue Pitágoras. Él comparaba la vida con los festejos de Olimpia en los que algunos eran negociantes, otros sólo iban para concursar, otros por divertirse y otros por curiosidad. A estos últimos los llamó filósofos. Otra fuente del origen de la palabra filósofo indica que Heráclito, al referirse a los indagadores, los llamaba filósofos.
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Como indagación, fue el primer significado de filosofía, que hacía parte de un saber encaminado a un aprender a ser más allá de las apariencias. Por su parte, Platón le daba la denominación de filosofía al conjunto de disciplinas tales como la Geometría, la música, y otras que se encaminaban a su función propedéutica. La filosofía se contraponía a la sofía —muy propia de las deidades—, y también a la dóxa, vale decir, a la mera opinión del vulgo.
Filosofía como actitud. Conceptos prácticos
La intervención genial de Sócrates en la historia del pensamiento occidental consiste en comprender lo que estaba sucediendo y seguidamente definir sus consecuencias. Con él comenzó el período conocido como la ilustración helénica.
De acuerdo con la descripción que Platón nos ofrece de Sócrates, Sócrates defendió que la felicidad depende de la virtud, y que a su vez la virtud depende del conocimiento. Sólo el que sabe qué es la justicia puede verdaderamente ser justo y obrar justamente.
Filosofía como actividad nuestra
Lo que otros pensaron lo materializaron en fórmulas que pesan sobre nosotros. Así, la palabra filosofía aquí no significa para nosotros el intelectualismo socrático o cualquier otra concepción filosófica, sino el nombre de una tarea nuestra, propia de cada uno. La filosofía en este sentido significa pensar en nuestra vida y pensar en la vida.
A su vez, algunas teorías filosóficas nos servirán para comprender la vida, y tratar de buscar alguna explicación a los problemas cotidianos que la vida siempre nos impone. Nos explica el movimiento, las causas y consecuencias. Nos sirve como guía ante situaciones difíciles.
Filosofía como conocimiento
La cultura griega, al igual que todas las culturas y su entorno, contaba con una gran abundancia de narraciones míticas mediante las cuales explicaba el origen de los fenómenos naturales y también de las instituciones humanas. La tarea del filósofo griego consiste en buscar una explicación racional frente la explicación mítica.
Características de la explicación racional
#No recurre a divinidades o agente sobrenaturales, sino que interpreta las puertas y fenómenos naturales.
#La idea de la naturaleza única, la idea de necesidad, y está a su vez la idea de ley.
#Una explicación racional se considerará verdadera, no por la fuerza de la tradición y autoridad, sino por la fuerza de los argumentos en que se base.
#Cualquier explicación racional puede ser sometida a críticas siempre que sea aduciendo argumentos y pruebas.
Filosofía como historia de la filosofía
Desde su aparición en Grecia hasta nuestros días, la filosofía se ha ocupado sustancialmente de las mismas cuestiones. Puede decirse que se trata de cuestiones permanentes de la filosofía, ya que se refieren a formas permanentes de la experiencia humana. Que sean permanentes no significa que estos cuestiones sean intemporales, ajenas al tiempo y a la historia. Su planteamiento y respuestas adquieren formas distintas a lo largo la historia.
Todo esto pone de manifiesto que la reflexión filosófica debe atender a la situación histórica efectiva en que nos encontramos. En Historia de la Filosofía se puede encontrar la historia de la filosofía de forma muy detallada.
Filosofando
Existen, básicamente, dos modos de "hacer filosofía". Uno recibe el nombre de Filosofía continental y al otro se le ha denominado Filosofía analítica. Ni siquiera existe acuerdo completo en este punto, pues algunos filósofos de una y otra corriente negarán que exista otro modo de hacer filosofía que no sea el suyo y afirmarán que "lo otro" no es filosofía.
En cualquier caso, la división es pertinente y clarificadora. La Filosofía continental es una forma de hacer filosofía que atiende a la historia de la Filosofía y dialoga con la tradición. Por ejemplo, los filósofos continentales estudian a Aristóteles, Kant, Hegel o Nietzsche y, partiendo de esa tradición (o conjunto de tradiciones), hacen reflexiones, proponiendo visiones del mundo o del pensamiento. La Filosofía continental se hace sobre todo en países como Alemania o Francia, aunque en los Estados Unidos existe una fuerte tendencia en esta tradición. Los temas comunes de la Filosofía continental son la epistemología, la Historia de la Filosofía, la Ética y la Estética, por citar algunos.
La Filosofía analítica nace con Gottlob Frege a finales del Siglo XIX. Dicha corriente tiene la mayoría de sus seguidores en Gran Bretaña, los Estados Unidos y Australia, aunque hoy en día existen importantes grupos de filósofos analíticos en España, Francia, Italia y otros países. La Filosofía analítica, tradicionalmente, se ha ocupado de temas como la Filosofía de las matemáticas, la Filosofía de la Ciencia o Epistemología, la Filosofía de la mente, la Lógica, la Filosofía del lenguaje y, en algunos casos, Ética. Una característica sobresaliente es que los filósofos de esta corriente aceptan unas reglas del juego comunes para todos. Un ejemplo ayudará a comprender esto. En la Filosofía del lenguaje, dentro de la corriente analítica, hoy en día todos aceptan que la Teoría de la referencia directa es la teoría dominante a la hora de explicar el problema del significado. Los filósofos que atacan esta teoría dominante lo hacen argumentando fallos en dicha teoría, como por ejemplo, el problema de los nombres vacíos (empty names). Los filósofos analíticos no sólo aceptan unos métodos comunes, sino que publican en las mismas revistas (por ej. Mind, Ethics, etc.). En definitiva, la Filosofía analítica tiene mucho que ver con los métodos científicos.
Filosofía de la naturaleza
El Universo, la Tierra y Dios
En toda la primera etapa de la filosofía antigua, hasta antes de los sofistas, el problema central de que se ocupan los filósofos es la naturaleza; por eso, Aristóteles habría de llamarlos los físicos, los investigadores de la naturaleza. Lo que distingue a estos primeros filósofos de otros intentos anteriores por explicar el origen del cosmos fue que su explicación la fundan sobre un principio natural, y no sobre un principio mágicamente revelado, mítico o religioso, como se había hecho hasta entonces. Con ellos nace la convicción de que es posible conocer la realidad por medio de la razón (convicción que se mantiene hasta nuestros días).
Pero para Aristóteles, el universo era único, esférico, perfecto, finito en el espacio, pero no en el tiempo, cada una de sus regiones tiene sus propias leyes. Esto es uno de los argumentos en que la filosofía de la naturaleza del renacimiento desmiente enfrentándose a la Iglesia por que ellos creían que el universo era infinito y autosuficiente en donde la tierra no ocupa posición privilegiada alguna. Además ellos defendían la posición del Sol como el centro del universo (heliocentrismo) y no a la tierra en el centro de este como suponía el Aristotelismo medieval (geocentrismo).
Uno de los que defendían esta posición era Giordanno Bruno. Él era el primer panteísta y creía que Dios era todo el universo y no una personalidad. Pensador neoplatónico y radicalmente antiaristotélico, concibe un universo infinito, uno e inmóvil, que anticipa la concepción de la sustancia única. Considera Dios como causa interna de los fenómenos de la naturaleza y mantiene una visión heliocéntrica del universo. Afirma la existencia de múltiples sistemas solares que surgen y desaparecen en ese universo que se desarrolla como un “organismo vivo”, animado por el alma del mundo.
Otro filósofo de la naturaleza es Spinoza. Para Spinoza la base de todo su pensamiento lógico es la causa sui, es decir, una realidad que es origen de sí misma y a la vez de todas las cosas, que tiene por ello una existencia independiente. Esta "sustancia" es, por tanto, equivalente a Dios, es decir, aquello que existe por sí mismo y creador de toda realidad que es, a la vez, Él mismo. Dios y el mundo, esto es, su creación, son idénticos, dando lugar a un panteísmo. Él también concibe un universo infinito e inmóvil en donde Dios es la causa de todo. Spinoza afirma la existencia de una sola sustancia, aquello que no necesita otra cosa para existir. Esta definición solo correspondería a una sustancia infinita, Spinoza llama a esto Dios o la naturaleza (Deus sive natura).
Galileo y Kepler también participaron en este dilema del universo y de la tierra como centro del universo, aportando en gran medida con sus teorías y experimentos sobre las lunas de Júpiter, el movimiento de los planetas, las fases de Venus y el telescopio, a la filosofía de la naturaleza, ya que ellos afirmaban el heliocentrismo que creían estos filósofos.
El Alma Cósmica del mundo
Para la filosofía de la naturaleza esta expresión es muy importante. Se ha usado la expresión 'alma del mundo' para designar la totalidad del universo concebido como organismo, o «la forma» de este universo. La idea de un alma del mundo surgió tempranamente en la filosofía griega., la suposición de que todo está entrelazado llevó a algunos a admitir un alma en el mundo. La explicación platónica del origen del alma del mundo se debió a la observación de la naturaleza y no de algo mítico. Según algunos autores, el cuerpo del mundo está envuelto por su alma; pero, a la vez, el alma del universo se halla en cada una de las cosas de éste, no parcial y fragmentariamente, sino de un modo total y completo.
Los debates habidos en las escuelas filosóficas antiguas, debates que, bajo distinta forma, se reproducen en todos aquellos momentos de la historia del pensamiento en que lo orgánico «desplaza» a lo mecánico, se centraron particularmente en los estoicos y los neoplatónicos. Unos concebían, en efecto, esta alma del mundo de un modo muy cercano a lo material; el corporalismo de los estoicos no podía dejar de influir sobre su idea del alma cósmica.
En efecto, si el mundo es un ser viviente, racional, animado e inteligente «en el sentido de una sustancia animada dotada de sensación» esta tendría una muerte. Otros, en cambio, identificaban esta alma del mundo con la razón o bien hacían de ella, como los neoplatónicos, una de las hipóstasis de la unidad suprema. El alma del mundo quedaba entonces desligada de esta unidad; aunque estrictamente subordinada a ella, no podía tampoco confundirse con la unidad primera.
El alma del mundo quedaba entonces desligada de esta unidad; aunque estrictamente subordinada a ella, no podía tampoco confundirse con la unidad primera. La confusión del alma del universo con el primer principio es, en cambio, propia de las tendencias que podrían calificarse de «panteísmo organológico». Desde el momento en que se niega, consciente o inconscientemente, la trascendencia del primer principio, aparece el alma del mundo como lo que religa la totalidad del universo, como lo que expresa esta misma totalidad, o como la propia totalidad en cuanto única realidad existente.
Aquí vemos una distinción fundamental entre dos nociones del alma cósmica: la que la convierte en mera expresión de un organismo que es el universo entero, a la vez subordinado a un primer principio, y la que la identifica con este mismo principio, es decir, la que convierte en Dios el alma del mundo. Distinción que casi nunca se hace, cuando menos explícitamente, en los sistemas de la filosofía, donde justamente suele abundar la transposición de uno de dichos conceptos al otro.
Así ocurre, por ejemplo, con la especulación sobre el alma del mundo en los pensadores del Renacimiento (Agrippa, Paracelso, algunos místicos, sobre todo Bruno) y en románticos como Schelling, Bruno tiene conciencia de esta oposición y en ocasiones la declara, pero con el fin de eludir el panteísmo funde a veces las dos nociones en un solo concepto del alma del mundo, que es a la vez la divinidad y el principio orgánico del universo. Análogamente, Schelling, que procura eludir las acusaciones de panteísmo señalando que entiende a Dios a la vez como persona y como indiferencia de opuestos, indica que el alma del mundo es lo que religa en una unidad orgánica elementos del universo que, vistos desde fuera y fragmentariamente, pertenecen al reino de lo mecánico e inorgánico, pero señala también que es última expresión y aun realidad última de dicho universo. El alma del mundo se convierte entonces en un concepto que tiende a unificar el personalismo y el impersonalismo en la idea de lo divino, que procura tender un puente entre el teísmo religioso y el panteísmo filosófico, y por eso el alma del mundo puede ser simultáneamente, no obstante la frecuente distinción que se establece entre ella y la persona divina, principio, sentido y finalidad de un universo que es concebido siempre como un organismo.
Panteísmo
Con todo esto del Alma Cósmica o alma del mundo, los filósofos de la naturaleza se acercaron más y más a una perspectiva panteísta del mundo y creían en la naturaleza como al mismo Dios. Veamos la definición.
El panteísmo es una doctrina que identifica el universo (en griego pan, todo) con Dios (griego, theos). La reflexión debe partir de un conocimiento de la realidad divina y después especular sobre la relación entre lo no divino y lo divino. A este punto de vista suele denominarse panteísmo acósmico. A la inversa, cuando la reflexión empieza desde una percepción de toda realidad finita, de las entidades cambiantes, y da el nombre de Dios a su totalidad se denomina panteísmo cósmico.
La Naturaleza
Acerca de la naturaleza, estos filósofos sostuvieron la idea de que ésta estaba animada y que poseía una especie de alma cósmica, de modo que todos los seres, tanto vivos como los inanimados, son entendidos como una manifestación de este organismo. Nos acercamos así a una perspectiva panteísta, es decir, a una concepción donde Dios se identifica con la totalidad, con la naturaleza, no siendo nada distinto a ella como pudimos aprender en la página anterior.
Bruno y Paracelso son algunos filósofos de la naturaleza que plantean este problema. Ellos en conjunto de otros filósofos como Voltaire, Spinoza, Jacobi, Hegel, Kepler, Galileo, Telesio, etc. Mantendrán varias ideas acerca de la naturaleza y su posición.
Ley Natural
En la ley natural, estos filósofos demostraron por medio de la observación los movimientos de la naturaleza. Ellos veían que la naturaleza se movía por sí sola; por ejemplo las lluvias, los terremotos, el giro de los planetas, los cambios de los mares, los seres en acto y en potencia; y concluyeron que debía existir una Ley Natural realizada por la misma naturaleza. En este pensamiento, ellos pensaron que la naturaleza tenía vida propia y llegaron a pensar en un alma cósmica que todo lo mueve.
En el ejemplo del sistema planetario, vemos cómo todos los movimientos que acontecerán en el futuro están predeterminados de un modo inevitable, no sólo los eclipses de Luna y de Sol pueden ser preestablecidos matemáticamente, sino que también pueden serlo los menores detalles en el transcurso de los movimientos de los planetas, los satélites o los planetoides. Sin embargo este ejemplo, si lo consideramos como modelo de una idea de toda la naturaleza expresado científicamente, nos permite suponer que —por lo menos, dentro de una lógica clara— es imaginable que la naturaleza exista ella sola por sí misma, pudiendo realizar el proceso normal y lógico de todos sus fenómenos dentro de una predeterminación continuada, sin tener necesidad de ningún gobierno divino del mundo.
Viendo matemáticamente la función de la tierra y el cielo, estos filósofos de la naturaleza en la época de los grandes matemáticos franceses demostraron definitivamente que el sistema planetario puede servir como modelo para esta radical concepción de una naturaleza que se basta a sí misma: una naturaleza cerrada, de un modo ininterrumpido y originario, en ella misma.
La construcción de su sistema parte del dogma de la creación operada por un ser eterno e infinito, tanto en sapiencia como en bondad y en poder; siendo así, la creación debe tener un fin y estar regida por una ley, a la que llama ley suprema del orden, que tiene cuatro manifestaciones: la ley lógica, la física, la moral y la jurídica.
Entonces para la filosofía de la naturaleza, este dogma es de suma importancia para sus ideas y lo utiliza para apaciguar a la Iglesia que en esa época no permitía ciertas ideas como el geocentrismo. La ley natural es el pilar de este movimiento y la base de todas sus explicaciones referentes al alma de la naturaleza y la autosuficiencia de ella. De ese modo la ley natural sería una ley previa al hombre mismo, universal e inmutable por semejanza a las leyes físicas o químicas cuya validez universal se puede verificar científicamente, del mismo modo la ley natural es accesible mediante la razón.
Naturalismo
Con el tiempo se creó el naturalismo que viene siendo la doctrina filosófica que sólo reconoce la existencia de la realidad natural, defendiendo, en consecuencia, un monismo metafísico. En función de la interpretación que se tenga de la naturaleza, el naturalismo puede plasmarse en un materialismo mecanicista (como en Demócrito de Abdera) o en un panteísmo vitalista (al estilo de los estoicos). El naturalismo volverá a desarrollarse con fuerza en el Renacimiento (Bruno, Campanella, Telesio) y en la época moderna (mecanicistas y empiristas), siendo numerosos los sistemas bajo los que se presenta.
Filosofía Moderna
En la época actual, se crea un énfasis en el concepto del ser hombre y el que hacer como este. Debido a los consecuentes avances tecnológicos, los cuales muestran un nuevo dominio sobre la naturaleza, se llevó el cuestionamiento antropológico a un ámbito mayormente racional. La filosofía moderna busca basarse en el razonamiento.
La Filosofía de la Naturaleza hoy
La filosofía de la naturaleza hoy en día ha evolucionado a lo que hoy llamamos filosofía de la ciencia. Esta filosofía ya no se pregunta cuestiones como: ¿Habrá alma en el mundo? No, ahora la filosofía de la ciencia solo investiga las causas racionales de la naturaleza. Pero veamos una definición más exacta de esta.
La filosofía de la ciencia es la investigación sobre la naturaleza de la práctica científica. Se ocupa de saber cómo se desarrollan, evalúan y cambian las teorías científicas, y de si la ciencia es capaz de revelar la verdad de las entidades ocultas y los procesos de la naturaleza. Son filosóficas las dos proposiciones básicas que nos permiten construir la ciencia:
- La naturaleza es regular, uniforme e inteligible.
- El hombre es capaz de comprender la inteligibilidad de la naturaleza.
Estos dos presupuestos metafísicos no son cuestionados en la actualidad. Lo que intenta la filosofía de la ciencia es explicar cosas como:
- la naturaleza y la obtención de las teorías y conceptos científicos;
- la relación de éstos con la realidad;
- cómo la ciencia explica, predice y controla la naturaleza;
- los medios para determinar la validez de la información;
- la formulación y uso del método científico;
- los tipos de razonamiento utilizados para llegar a conclusiones;
- las implicaciones de los diferentes métodos y modelos de ciencia.
Gran parte de la filosofía de la ciencia es indisociable de la epistemología, la teoría del conocimiento, un tema que ha sido considerado por casi todos los filósofos.
Algunos científicos han mostrado un vivo interés por la filosofía de la ciencia y unos pocos, como Galileo Galilei, Isaac Newton y Albert Einstein, han hecho importantes contribuciones. Numerosos científicos, sin embargo, se han dado por satisfechos dejando la filosofía de la ciencia a los filósofos, y han preferido seguir haciendo ciencia en vez de dedicar más tiempo a considerar cómo se hace la ciencia. Dentro de la tradición occidental, entre las figuras más importantes anteriores al siglo XX destacan Aristóteles, René Descartes, John Locke, David Hume, Immanuel Kant y John Stuart Mill.
La filosofía de la ciencia no se denominó así hasta la formación del Círculo de Viena, a principios del siglo XX. En la misma época, la ciencia vivió una gran transformación a raíz de la teoría de la relatividad y de la mecánica cuántica. En la filosofía de la ciencia actual las grandes figuras son sin lugar a dudas Karl Popper, Thomas Kuhn, Imre Lakatos y Paul Feyerabend.
Véase también
- Filosofía social
Enlaces externos
- [http://www-personal.monash.edu.au/~dey/phil/ Philosophy in Cyberspace]
- [http://plato.stanford.edu/ Stanford Encyclopedia of Philosophy]
- [http://www.boulesis.com/ Boulesis]
- [http://www.filosofia.org Proyecto Filosofía en español]
- [http://www.filosofia.tk Filosofía y Tecnología en Internet]
- [http://www.rafaelrobles.com/tic.htm Filotic: Filosofía y TIC]
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Hombre
Homo sapiens idaltu (extinto)
Homo sapiens sapiens
Los seres humanos (a veces llamados genéricamente hombres, aunque ese término puede significar también al varón de la especie) son una especie de seres vivos particularmente difíciles de definir; desde el punto de vista biológico, se caracterizan por pertenecer a la especie Homo sapiens, del orden de los primates, la única superviviente del género Homo.
El nombre latino expresa también otros de los rasgos que se consideran definitorios de la especie, más allá de sus peculiaridades biológicas: sapiens significa sabio o capaz de conocer, y es precisamente la capacidad del ser humano de realizar operaciones conceptuales y simbólicas muy complejas —que incluyen, por ejemplo, el uso de sistemas lingüísticos muy sofisticados, el razonamiento abstracto y las capacidades de introspección y especulación— uno de sus rasgos más destacados; posiblemente esta complejidad, fundada neurológicamente en un desarrollo desusado del cerebro, sea también una de las razones de las muy complejas estructuras sociales que el ser humano ha desarrollado, y que forman una de las bases de su cultura, abarcando desde entidades locales, como las familias, hasta organizaciones de extensión casi global, como naciones, empresas y comunidades académicas, religiosas y de muchas otras clases. Las creencias, normas e instituciones a las que estas han dado pie forman la base del exhuberante patrimonio cultural de la humanidad.
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Taxonomía
Para ejemplificar la taxonomía correspondiente a la especie humana se puede expresar que por estar dotado de columna vertebral (o raquis) es que el Homo sapiens sapiens se incluye en el filo o filum de los cordados o chordata; por estar la columna vertebral osificada y segmentada pertenece al subfilo de los vertebrados, por el hecho de que la progenitora da de mamar a las crías o prole pertenece la especie Homo sapiens sapiens a la clase de los mamíferos o mammalia, por ser su gestación (naturalmente) intrauterina, dentro de una placenta (que es la evolución de la "cáscara" de los huevos), la especie homo sapiens sapiens se incluye en la subclase de los euterios o placentarios, el orden al que pertenece es el de los primates, el infraorden es el de los catarrinos, la familia es la de los homínidos u hominidae, el género homo (es la única especie actual de tal género), especie sapiens, existiendo asimismo una sola subespecie actual, también apelada sapiens, en tal caso, como subespecie, es que se habla de Homo sapiens sapiens. Las pretendidas "razas" no existen sino que son ligerísimas variaciones fisiotípicas correspondientes a los diferentes orígenes étnicos de las distintas poblaciones, de hecho todo ser humano es "mestizo", aunque predominen determinados rasgos aparentes. En antropología, algunos clasifican las ligeras variaciones fisiotípicas características de determinadas poblaciones, con el concepto deme.
Origen
Apreciaciones científicas
En principio, en cuanto perteneciente al infraorden de los catarrinos, el Homo sapiens sapiens parece tener su ancestro , junto con todos los primates catarrinos, en un periódo que va de los 50 a 33 millones de años antes del presente (AP), uno de los primeros catarrinos, quizás el primero, es el propliopithecus,incluyendo al Ægyptopithecus, en este sentido, el ser humano actual, al igual que primates del " Viejo Mundo" con características más primitivas, probablemente descienda de esa antigua especie.
El género Homo habría surgido hace unos 7 a 6 millones de años en África, cuando dicho continente se encontró afectado por una progresiva desecación que redujo las áreas de bosques y selvas. Como adaptación al bioma de sabana aparecieron primates capaces de bipedestación, esto es de caminar fácilmente de modo bípedo y mantenerse erguidos bípedamenente. Tal capacidad e innovación evolutiva ha tenido consecuencias fundamentales, por ejemplo, la bipedestación implica una posición de la pelvis, que hace que las crías nazcan "prematuras": en efecto, el parto humano es denominado ventral acodado ya que existe casi un ángulo recto entre la cavidad abdominal y la vagina que en el pubis de la mujer es cuasi frontal, si en todos los otros mamíferos el llamado canal de parto es muy breve, en cambio en las hembras de homo sapiens es relativamente muy prolongado y sinuoso, esto hace dificultosos los alumbramientos. Como se verá más adelante, esto ha sido fundamental en la evolución de nuestra especie.
Distinguiendose de los demás catarrinos, los primeros representantes de la línea evolutiva que resultó del género Homo son los Sahelanthropus tchadiensis, y los Orrorin tugenensis.
El Sahelanthropus tchadiensis -alrededor de 7 millones de años antes del presente- parece ser un eslabón del cual derivan los gorilas, los chimpancés y los Orrorin tugenensis.
En efecto los Orrorin tugenensis -de 6 a 5 millones de años antes del presente- parecen ser una derivación de los chimpancés. El Orrorin (por dar un ejemplo) semejaba a un chimpancé capacitado para la bipedestación. Desde los Orrorin tugenensis se ha producido una evolución por etapas que dio origen a varias otras especies. Al día de la fecha (agosto de 2005) el reciente descubrimiento -también en África- del cráneo de un homínido cuya datación parece remontarse a los 7 millones de años antes del presente, sugiere una época de separación del linaje que resultaría en el Homo sapiens sapiens aún precedente a la aparición del Sahelanthropus tchadiensis.
De un modo abreviado el árbol filogenético o "genealógico" del Homo sapiens sapiens parece, con altísimas probabilidades, ser el siguiente:
#Orrorin tugenensis.
#Ardipithecus ramidus.
#Australopithecus anamensis.
#Australopithecus affarensis o Australopithecus afarensis.
#Australopithecus africanus.
#Homo habilis.
#Homo erectus.
#Homo sapiens prematuro u Homo antecessor.
#Homo sapiens sapiens.
Para observar las características, área de difusión, filiaciones y fechas aproximadas de aparición, periodos de existencia y fechas estimativas de extinción de cada una de las especies precedentes a la humana actual, corresponde remitirse a sus respectivos artículos.
Aquí cabe aclarar que en la actualidad se tiene la casi plena certeza de que el Homo sapiens neanderthaliensis u Hombre de Neandertal no es ancestro del ser humano actual, sino una especie de línea evolutiva paralela derivada también del Homo erectus a través del eslabón conocido como Homo heidelbergensis. Estas especies fueron competidoras de la especie Homo sapiens sapiens y, todo parece indicarlo, extinguidas por la competencia con nuestra especie (aún en África los guerreros suelen comer "carne salvaje", así se llama en especial a la carne de los chimpancés y, sobre todo de los gorilas, dado que es común la creencia de que al ingerir su carne se adquiere su fuerza -un chimpancé adulto sano tiene la fuerza de cinco humanos adultos sanos-, por lo que se puede suponer que nuestros ancestros buscaron alimentarse de los mucho más robustos homo sapiens neanderthalensis). Si existió algún mestizaje entre la especie Homo sapiens sapiens y la especie Homo sapiens neanderthalensis, como lo ha sugerido el mosaico de Petralona y algún otro relicto fósil, en tal caso el aporte a la especie humana actual ha sido, en lo genético, inferior al 5% (un arqueólogo y paleoantropólogo que defendía la hipótesis de una fuerte mixogénesis de las dos especies ha sido descubierto como falsificador de "pruebas"; en efecto, existe actualmente casi total escepticismo de que ambas especies hayan sido interfértiles). En cuanto al llamado hombre de Cro-Magnon éste como otros fósiles, corresponde a la actual especie Homo sapiens sapiens.
Por lo antedicho se puede afirmar que el Homo sapiens sapiens es una subespecie del Homo sapiens, siendo sus parientes vivos más cercanos los grandes simios (conjunto en el que se le incluye), los monos antropoides o póngidos como el gorila, el chimpancé, el bonobo, el orangután o el gibón.
Demostración palmaria del "parentesco" es que un mapeo del genoma humano actual indica que el Homo sapiens sapiens comparte casi el 99% de los genes con el chimpancé y con el bonobo. Para mayor precisión; el genoma de cualquier individuo de nuestra especie tiene una diferencia de sólo el 0,27% respecto al genoma de los pan troglodytes (chimpancés) y de 0,65% respecto al genoma de los gorilas. Ínfima diferencia cuantitativa, y sin embargo, amplio salto cualitativo.
El Homo sapiens sapiens habría aparecido en el África nororiental hace unos 450.000 años, ó como mínimo unos 400.000 años. Ahora bien, tal fechado de origen es relativo ya que en paleoantropología se denomina "Homo sapiens" a todo fósil humano de <500.000 años con un neurocráneo o una capacidad encefálica mayor a la de un Homo erectus.
Lo que es indiscutible es que en la misma África nororiental se datan irrecusablemente fósiles de nuestra especie que datan de un periódo de entre 300.000 a 130.000 años.
Todos los seres humanos descienden de una misma Eva mitocondrial o E.M., esto quiere decir que, según los rastreos del llamado ADNm o ADN mitocondrial (que sólo se transmite a través de las madres), toda la humanidad tiene una antecesora común que habría vivido en el noreste de África (en territorios que corresponden a los actuales estados de Etiopía y Kenia) hace entre 400.000 y 200.000 años. En cuanto al "Adán" primordial, aún no está precisado si fue ó no coetáneo de la E.M. según los equipos de Cavalli Sforza; mientras una mutación -probablemente la translocación de un segmento de genes- originó a una E.M., la aparición (también por mutación y selección exitosa de los 'mutantes') de machos de Homo sapiens sapiens a partir del linaje de los Homo erectus fue algo más gradual, quizás la aparición de un macho plenamente Homo sapiens sapiens habría demandado más de tres generaciones.
Muchos indicios derivados de muy recientes investigaciones sugieren que la de por sí exigua población de Homo sapiens sapiens hace unos 74.000 años se redujo al borde de la extinción al producirse el estallido del volcán Toba, volcán ubicado en la isla de Sumatra, cuyo estallido ha dejado como rastro el lago Toba. Tal erupción-estallido tuvo una fuerza 3.000 veces superior a la erupción del volcán Monte Santa Helena, esto significa que gran parte del planeta se vio cubierto por nubes de ceniza volcánica que afectaron negativamente a las poblaciones de diversas especies incluidas la humana, según esta hipótesis llamada entre la comunidad científica Catástrofe de Toba, la población de Homo sapiens sapiens se habría reducido a sólo alrededor de 1000 individuos. Si esto es cierto, significaría que el 'pool' genético de la especie se habría restringido de tal modo que se habría potenciado la unidad genética de la especie humana.
Por todo lo antedicho queda demostradamente cierto el monogenismo de la especie humana y, consecuentemente, descartado el poligenismo -el poligenismo servía de "argumento" a teorías racistas-.
Expansión de la especie
poligenismo durante la última gran glaciación.]]
Hasta hoy (junio de 2005) junto a los hallazgos arqueológicos, el principal indicador de la expansión del ser humano por el planeta es el susodicho ADNm (v. Supra), aunque se está investigando el cromosoma Y, que es característico de los machos, para lograr mayores precisiones.
Las dataciones actuales dan las siguientes fechas:
- Los humanos ya habrían comenzado a salir del África unos 90.000 años antes del presente. Colonizando para esas fechas el sur de Eurasia.
- La Línea de Wallace significó para los Homo Sapiens Sapiens un límite insuperable durante casi 20.000 años para acceder a Australia y Nueva Guinea. La llegada de humanos a Australia se data hace unos 70.000 años cuando pudieron fabricar rústicas almadías o balsas de juncos para atravesar el estrecho que durante las glaciaciones formaba la Fosa de Wallace, separando a Australasia de Eurasia.
- Curiosamente estudiosos que se guían por el rastreo de ADNm consideran que Europa recién comenzó a ser colonizada hace sólo unos 40.000 años, ellos suponen que durante milenios el desierto de Siria resultaba una barrera infranqueable desde África hacia Europa, por lo que habría resultado más practicable una migración costera desde las costas de Eritréa a las costas yemeníes y de allí al subcontinente indio.
- La colonización de las islas de Oceanía más próximas a Eurasia se habría iniciado hace unos 50.000 años, pero la expansión por esta MUG (macro-unidad geográfica) fue muy lenta y gradual, y hasta hace unos 15.000 años los Homo sapiens Sapiens no comenzaron una efectiva expansión por Oceanía, aunque archipiélagos como el de Hawai y Nueva Zelanda no estaban aún poblados por seres humanos hace 2.000 ó 1.500 años (se requirió el desarrollo de una apropiada técnica naval y conocimientos suficientes de náutica.
- La población de América -las Américas- se habría iniciado durante el Wurmiense (ver: Glaciación y en especial Glaciación de Würm). Esto hace unos 40.000, o cuando menos, 30.000 años atrás. Durante las glaciaciones el nivel de los océanos desciende al grado que el "Viejo Mundo" y el "Nuevo Mundo" forman un megacontinente unido por un ancho istmo conocido como Beringia. Las líneas prehistóricas del poblamiento de América aún son motivo de alguna controversia, el acceso por Beringia está casi absolutamente constatado (lo demuestran entre otras cosas, los yacimientos del río Yana en Siberia, restos de una población paleosiberiana de hace unos 30.000 años cuya cultura y fisiotipo son muy similares a los de los paleoamericanos, aunque se discute si el acceso por Beringia se realizó por el centro del tal istmo (hipótesis de Alfred Hrlidcka), o por las costas meridionales del mismo istmo (hipótesis de Oswald Menghin). Más improbable es el acceso desde Europa marchando por las costas del casquete glacial boreal hipótesis de Bruce Bradley y Dennis Stanford; y aún más improbable (aunque nada imposible) es el acceso a América desde el sur, marchando por las costas del casquete glacial austral que durante las glaciaciones parece haber unido al sur de Australia con América del Sur, esta última hipótesis se denomina de hipótesis de Lovrich.
- La Antártida ha sido la última MUG descubierta por el Homo sapiens sapiens (hacia 1603 ddC), siendo poblada desde 1904.
Consecuencias de la expansión:
La expansión por Europa coincide con la extinción de su coetáneo de entonces (el hombre de Neandertal) -hace unos 40.000/30.000 años-.
Creencias míticas
A lo largo de la historia se han ido desarrollando distintas concepciones míticas, religiosas, filosóficas, y científicas respecto del Hombre, cada una con su propia explicación sobre nuestro origen, trascendencia, y misión en la vida:
- Los acadios afirmaban que el primer hombre, Adapa, era hijo del dios Ea, pero perdió la inmortalidad.
- Cierto mito mesopotámico afirma que el hombre creció de la tierra como una planta.
- Para Hesíodo, Zeus modeló en arcilla a Pandora, la primera mujer, de cuyo enlace con el dios Epimeteo nacieron el resto de los hombres. Más tarde, Pandora fue la responsable de todos los males de la Humanidad, al abrir la caja de Pandora.
- El mito nórdico de la creación atribuye a Odín y sus hermanos el infundir vida a dos troncos de árbol de una playa, convirtiéndolos en Ask y Embla, el primer hombre y la primera mujer respectivamente.
- Según las creencias judeo-cristiano, el hombre fue creado por Dios a su imagen y semejanza a partir del barro, y fue desterrado del Paraíso como consecuencia del pecado original tras adquirir conciencia del bien y el mal.
Aspectos morfológicos
Aspectos morfológicos que distinguen al Homo sapiens sapiens de los otros primates.
Ya hemos mencionado un rasgo obvio; la bipedestación. Pero tal obviedad requiere explicaciones; ya se ha mencionado que un proceso de desertización del África, ocurrido hace unos 8 a 7 millones de años antes del presente significó una presión evolutiva, de modo que tuvieron éxito en la adaptación al ambiente de sabana semiárida grupos de primates que podían marchar bípedamente. Más aún, en un medio cálido y con fuerte heliofania (fuerte luz solar, fuerte radiación ultravioleta e infrarroja) una de las mejores soluciones adaptativas son la marcha bípeda y la progresiva reducción de la capa pilosa, esto evita el excesivo recalentamiento del cuerpo, hace 150.000 años el norte de África volvió a sufrir una intensa desertización lo cual significó otra gran presión evolutiva como para que se fijaran los rasgos principales de la especie Homo sapiens sapiens.
Para lograr la postura y marcha erecta han tenido que aparecer importantes modificaciones: la columna vertebral bastante rectilínea en los simios, en el homo sapiens sapiens y en sus ancestros bípedos ha adquirido curvaturas que permiten soportar mejor el peso de la parte superior del cuerpo, tales curvaturas tienen un efecto "resorte". Por lo demás la columna vertebral ha podido erguirse casi 90º a la altura de la pelvis, si se compara con un chimpancé se nota que al carecer este primate de la curva lumbar, su cuerpo resulta empujado hacía adelante por el propio peso; en la raquis humana el centro de gravedad se ha desplazado, de modo que el centro de gravedad de todo el cuerpo se sitúa encima del soporte que constituyen los pies, al tener el Homo sapiens sapiens una cabeza relativamente grande el centro de gravedad corporal es bastante inestable (y hace que al intentar nadar, el humano tienda a hundirse "de cabeza"). Otro detalle; las vértebras humanas son más circulares que las de los simios, esto les permite soportar mejor el peso vertical. La pelvis se ha debido ensanchar; pero no lo suficiente como para que la especie tenga partos fáciles (esto se verá con más detalle). Eso ha sido fundamental en la evolución de nuestra especie. Los huesos ilíacos de la región pelviana en los Homo sapiens sapiens (e inmediatos antecesores) "giran" hacia el interior de la pelvis, esto le permite soportar mejor el peso de los órganos al estar en posición erecta.
La citada modificación de la pelvis implica una disminución importante en la velocidad posible de la carrera por parte de los humanos.
Para facilitar la bipedestación, el foramen magnum (u orificio occipital por el cual la médula espinal pasa del cráneo a la raquis) se ha desplazado; mientras en los simios el foramen magnum se ubica en la parte posterior del cráneo, en el Homo sapiens sapiens (y en sus ancestros directos) el foramen magnun se ha "corrido" casi hacia la base del cráneo.
También para la bipedestación ha habido otros cambios morfológicos muy importantes y evidentes, particularmente en los miembros y articulaciones. Los miembros inferiores se han robustecido, el fémur humano se inclina hacia adentro, de modo que le posibilita la marcha sin necesidad de girar casi todo el cuerpo; la articulación de la rodilla se ha vuelto casi omnidireccional (esto es, casi puede moverse en diversas direcciones), aunque en los monos -por ejemplo el chimpancé- existe una mayor flexibilidad de la articulación de la rodilla, es para un mejor desplazamiento por las copas de los árboles, es así que el humano a diferencia de sus parientes más próximos no marcha con las rodillas dobladas.
En los humanos los pies se han alargado, particularmente en el talón, reduciéndose algo los dedos del píe y dejando de ser oponible el "pulgar" del píe (el dedo mayor), en líneas generales el pie ha perdido casi totalmente la capacidad de prehensión. Se sabe, en efecto, que el pie humano ha dejado de estar capacitado para aferrarse (cual si fuera una mano) a las ramas, pasando en cambio a tener una función importante en el soporte de todo el cuerpo. El dedo mayor del pie tiene una función vital para lograr el equilibrio del Homo sapiens sapiens durante la marcha y la postura erecta; en efecto, el pulgar del "pie" de un chimpancé es transversal, lo que permite al simio aferrarse más fácilmente de las ramas, en cambio el "pulgar" del pie humano, al estar alineado, facilita el equilibrio y el impulso hacia adelante al marchar o correr. Los huesos de los miembros inferiores son relativamente rectilíneos en comparación con los de otros primates.
Todos los antedichos cambios son las primeras modificaciones importantes que aparecen en la filogénesis de las especies que constituyen la línea evolutiva que desemboca en el Homo sapiens sapiens. Todos los cambios reseñados han sucedido en un periodo relativamente breve (aunque se mida en millones de años), esto explica la susceptibilidad de nuestra especie a afecciones en la columna vertebral y en la circulación sanguínea y linfática (por ejemplo, el corazón recibe -relativamente- "poca" sangre).
La postura bípeda dejó "libres" los miembros superiores que ya no tienen que cumplir la función de "patas" (excepto en los niños muy pequeños) ni la de braquiación; es decir, el desplazamiento de rama en rama con los brazos, aun cuando la actual especie humana, de la cintura hacia arriba mantenga una complexión de tipo arborícola.
Esta liberación de los miembros superiores fue, en su inicio, una adaptación óptima al bioma de sabana; al marchar bípedamente y con los brazos libres, los ancestros del homo sapiens sapiens podían recoger más fácilmente su comida; raíces, frutos, hojas, insectos, huevos, reptiles pequeños, roedores y carroña -en efecto, muchos indicios hacen suponer como altísimamente probable que nuestros ancestros fueran en gran medida carroñeros, y, dentro del carroñeo, practicaran la modalidad llamada cleptoparasitismo, esto es: robaban las presas recién cazadas por especies netamente carnívoras, para tal práctica, nuestros ancestros debían haber actuado en bandas, organizadamente.
Los miembros superiores, -siempre en relación con otras especies- se han acortado. Estos miembros superiores al quedar liberados de tales funciones, se han podido especializar en funciones netamente humanas. El pulgar oponible es una característica heredada de los primates más antiguos, pero si en éstos la función principal ha sido la de aferrarse a las ramas y en segundo lugar aprehender las frutas o insectos que servían de alimento, en la línea evolutiva que desemboca en nuestra especie la motilidad de la mano, y en particular de los dedos de ésta, se ha hecho gradualmente más precisa y delicada lo que ha facilitado la elaboración de artefactos, aún (junio de 2005) no se tiene conocimiento respecto al momento en que la línea evolutiva comenzó a crear artefactos, es seguro que ya hace más de 2 millones de años el Homo habilis realizaba toscos instrumentos que utilizaba asiduamente (en todo caso, los chimpancés, en estado silvestre, confeccionan "herramientas" de piedra, madera y hueso muy rudimentarias). El desarrollo de la capacidad de pronación en la articulación de la muñeca también ha sido importantísimo para la capacidad de elaborar artefactos.
El humano hereda de los primates y los prosimios la visión estereoscópica y pancromática (capacidad de ver "todos" los colores del espectro visible); los ojos en la parte delantera de la cabeza posibilitan la visión estereoscópica pero si esa característica surge en los prosimios como una adaptación para moverse mejor durante la noche o en ambientes umbríos como los de las junglas, en el Homo sapiens sapiens tal función cobra otro valor; facilita la mirada a lontananza, el otear horizontes, en este aspecto el sentido de la vista es bastante más agudo en los humanos que en los otros primates y en los prosimios. Esto facilitará el hecho por el cual el Homo sapiens sapiens sea un ser altamente visual (por ejemplo las comunicaciones mediante la mímica), facilitará asimismo Lo Imaginario.
Pese al conjunto de modificaciones morfológicas antes reseñadas, desde el punto de vista de la anatomía comparada, llama la atención una cuestión: el Homo sapiens sapiens es un animal relativamente poco especializado. En efecto, gran parte de las especies animales ha logrado algún tipo de especialización anatómica (por ejemplo los artiodáctilos poseen pezuñas que les permiten correr en las llanuras despejadas), pero las especializaciones si suelen ser una óptima adaptación a un determinado bioma conllevan el casi cierto riesgo de la desaparición de la especie especializada y asociada a tal bioma si éste se modifica.
La ausencia de tales especializaciones anatómicas ha facilitado a los humanos una plasticidad, una adaptabilidad inusitada entre las demás especies de vertebrados para adecuarse a muy diversas condiciones ambientales.
Más aún, aunque parezca paradójico, el Homo sapiens sapiens corporalmente tiene características "primitivas" en relación a otros primates. ¿Cómo se explica esto?: en efecto, la estructura craneal de un Homo sapiens sapiens adulto se aproxima más a la de la cría de un chimpancé que a la de un chimpancé adulto: el rostro es achatado ("ortognato" o de "bajo índice facial") y es casi inexistente el thorus supraorbitario -en la humanidad actual apenas se encuentran vestigios de thorus en las poblaciones llamadas australoides-. De otro modo se puede decir que los arcos superciliares del Homo saapiens sapiens son "infantiles"...delicados, el rostro aplanado o ligeramente prognato.
El "primitivismo" de la estructura craneal de todo Homo sapiens sapiens -se verá más adelante- resultará importantísimo para la evolución de la especie, en particular será muy importante tal "primitivismo" para el proceso evolutivo llamado cerebración.
Antes de seguir con el conjunto de modificaciones morfológicas que caracterizan a nuestra especie, conviene notar algo también "evidente": el Homo sapiens sapiens es, por su anatomía, prácticamente el animal más vulnerable de todos si se encuentra en condiciones naturales.
Asociado al hecho por el cual morfológicamente el ser humano tenga características que le aproximan a las de un chimpancé "niño" se encuentra entonces el 'ortognatismo' y esto quiere decir, entre otras cuestiones, que los dientes del Homo sapiens sapiens son relativamente pequeños y poco especializados, las mandíbulas, por esto, se ha abreviado y hecho más delicadas, falta -además- en ellas el diastema u orificio en donde encajan los 'colmillos'. La debilidad de las mandíbulas humanas las hace casi totalmente inútiles para la defensa a 'mordiscos' ante un predador y, asimismo, son muy deficientes para poder consumir gran parte del alimento en su estado natural, lo que es uno de los muchos "déficits" corporales que llevan al humano a vivir en una sociedad organizada.
El ser humano es así un 'ser social' (zoon politikon, «animal político») como le llamó Aristóteles). Pero estamos adelantándonos, la organización social humana requiere un capítulo propio más adelante.
El Homo sapiens sapiens parece ser una "acumulación de defectos", y, como respuesta satisfactoria a todos ellos la única solución evolutiva que ha tenido es su complejísimo sistema nervioso central, pero se hablará de éste más adelante.
Otro defecto: muy probablemente cuando los ancestros del Homo sapiens sapiens vivían en selvas comiendo frutos, bayas y hojas, abundantes en vitamina C, pudieron perder la capacidad genética, que tiene la mayoría de los animales, de sintetizar en su propio organismo tal vitamina; ya antes parecen haber perdido la capacidad de digerir la celulosa. Tales pérdidas durante la evolución han implicado sutiles pero importantes determinaciones: cuando las selvas originales se redujeron o, por crecimiento demográfico, resultaron superpobladas, los primitivos homínidos (y luego los humanos) se vieron forzados a recorrer importantes distancias, migrar, para obtener nuevas fuentes de nutrientes (por ejemplo de la citada vitamina C).
Aparición del lenguaje simbólico
Hablar de la aparición del lenguaje humano, lenguaje simbólico (ver: símbolo) por lógica parecería implicar que hay que hablar previamente de la cerebración, y eso es bastante cierto, pero el lenguaje humano simbólico tiene sus antecedentes en momentos y cambios morfológicos que son previos a cambios importantes en la 'estructura' del sistema nervioso central. Para ejemplificar esto: los chimpancés pueden realizar un esbozo, un esbozo primario, de lenguaje simbólico basándose en la mímica (de un modo semejante a un sistema muy simple de comunicación para sordomudos).
Ahora bien, el lenguaje simbólico por excelencia es el basado en los significantes acústicos, y para que una especie tenga la capacidad de articular sonidos discretos, se requieren más innovaciones morfológicas, algunas de ellas muy probablemente anteriores al desarrollo de un cerebro lo suficientemente complejo como para pensar de modo simbólico. En efecto observemos la orofaringe y la laringe: en los mamíferos -a excepción del humano- la laringe se encuentra en la parte alta de la garganta, de modo que la epiglotis cierra la tráquea de un modo estanco al beber e ingerir comida. En cambio, en el Homo sapiens sapiens, la laringe se ubica más abajo, lo que permite a las cuerdas vocales la producción de sonidos más claramente diferenciados y -en general- variados pero, al no poder ocluir completamente la epiglotis, la respiración y la ingesta deben alternarse para que el sujeto no se ahogue. El acortamiento del prognatismo que se compensa con una elevación de la bóveda palatina facilitan el lenguaje oral. Otro elemento de relevante importancia será la posición y estructura del hioides, su gracilidad y motilidad permitirán un lenguaje oral lo suficientemente articulado.
Estudios realizados en la cueva de Atapuerca (España) evidencian que el llamado Homo antecessor hace unos 800.000 años ya tenía la capacidad -al menos en su aparato fonador- para emitir un lenguaje oral lo suficientemente articulado como para ser considerado simbólico, aunque la consuetudinaria fabricación de utensilios (por toscos que fueran) por parte del Homo habilis hace unos 2 millones de años, sugiere que en estos ya existía un lenguaje oral articulado muy rudimentario pero lo suficientemente eficaz como para transmitir la suficiente información ó enseñanza/aprendizaje (learning) para la confección de los toscos artefactos.
Además de todas las condiciones recién mencionadas, imprescindibles para la aparición de un lenguaje simbólico, se debe hacer mención de la aparición del gen FOXP2 que resulta básico para la posibilidad de tal lenguaje (y -se verá también-: pensar simbólico, aunque esto corresponde a otro apartado, el que viene a continuación).
Cerebración
FOXP2]]
La cerebración y la corticalización son temas que requieren por si solos artículos propios. Aquí importa comentar de lo mínimo indispensable para comprender la evolución humana.
La cerebración tanto como la corticalización son fenómenos biológicos muy anteriores a la aparición de los homínidos, sin embargo en éstos, y en especial en el Homo sapiens sapiens, la cerebración y la corticalización adquieren un grado superlativo (hasta el punto que Theilard de Chardin enunció una curiosa teoría, la de la noósfera y noogénesis, esto es: teoría del pensar inteligente, que se basa en la evolución del cerebro).
El cerebro del Homo sapiens sapiens, en relación la masa corporal, es uno de los mayores si no el mayor. Más llamativo es el consumo de energía metabólica (por ejemplo la producida por la "combustión" de la glucosa) que requiere el cerebro: un 20% de toda la energía corporal, y aún cuando la longitud de los intestinos humanos evidencian el inmediato origen vegetariano de la especie, los intestinos humanos son bastante más cortos que los de los demás primates. El aumento de la capacidad craneal facilitó al género Homo el acceso a una dieta que permitió la reducción de la masa intestinal (entre otros órganos) y así disponer e invertir más energía para un cerebro grande y complejo.
La psicología evolutiva tiene fundadas razones para suponer que dentro de las especies de la misma línea evolutiva que el Homo sapiens sapiens ha existido (y en la especie suele persistir) una selección en favor de los especímenes con un cerebro más desarrollado (por principio, estos serían -se supone- los más capacitados para sobrevivir en la "lucha por la existencia").
Líneas arriba se ha mencionado que el Homo sapiens sapiens es casi con toda seguridad la especie más vulnerable cuando vive en plena naturaleza; la única solución posible ha sido desarrollar un cerebro grande y con una 'estructura' compleja para poder dar respuestas complejas a los problemas que se le presentan.
Para posibilitar la existencia de un cerebro grande y complejo, fue necesario en primer lugar el incremento de la capacidad craneal (o más exactamente la capacidad neurocraneal). Entre los australopithecus el volumen del cerebro oscilaba entre los 400 y 500 cc, en el Homo erectus oscilaba entre los 850 a 900cc, en el actual Homo sapiens sapiens el volumen oscila entre los 1000 a 2000 cc, siendo el promedio global actual de 1350 cc, sin embargo no basta un incremento del volumen, sino cómo se dispone; esto es: cómo está dispuesta la "estructura" del sistema nervioso central y del cerebro en particular. Por término medio, los Homo sapiens neanderthalensis pudieron haber tenido un cerebro de mayor tamaño que el de nuestra especie, pero la morfología de su cráneo demuestra que la "estructura" cerebral era muy diferente: con escasa frente, los 'neandertalenses' tenían poco desarrollados los lóbulos prefrontales y, en especial, muy poco desarrollados los lóbulos frontales. El cráneo del Homo sapiens sapiens no sólo tiene una frente adelantada (sobre el rostro), sino que es también más alto en el occipucio ( cráneo muy abovedado), esto permite el desarrollo de los lóbulos prefrontales y frontales: de todos los mamíferos, el homo sapiens sapiens es el único que tiene la faz ubicada bajo los lóbulos frontales.
Sin embargo, aún más importante para la evolución del encéfalo parecen haber sido las mutaciones (cada vez más aceleradas) en el posicionamiento del esfenoides.
Se ha hecho mención en el apartado dedicado a la aparición del lenguaje articulado de la importancia del gen FOXP2; dicho gen es el encargado del desarrollo de las áreas del lenguaje y de las áreas de síntesis (las áreas de síntesis se encuentran en el córtex de los lóbulos prefrontales y, sobre todo, frontales). El aumento del cerebro y su especialización permitió la aparición de la llamada lateralización , esto es: una diferencia muy importante entre el hemisferio izquierdo y el hemisferio derecho del cerebro. El hemisferio izquierdo tiene desarrollado en su córtex áreas específicas que posibilitan el lenguaje simbólico basado en significantes acústicos: el área de Wernicke y el área de Broca.
Es casi seguro que ya hace 200.000 años los sujetos de la especie Homo sapiens sapiens tenían un potencial intelectual equivalente al de la actualidad, pero para que se activara tal potencial tardaron milenios: el primer registro de conducta artística conocido se data hace sólo unos 75.000 años, los primeros grafismos y expresiones nétamente simbólicas fuera del lenguaje hablado se datan hace sólo entre 40.000 y 35.000 años,...las primeras escrituras (" memoria segunda" como bien les llamara Roland Barthes) datan de hace entre 5.500 ó 5.000 años, en el Valle del Nilo ó en la Mesopotamia asiática.
Se ha dicho, también líneas antes, que el Homo sapiens sapiens mantiene características de estructura craneal "primitivas" ya que recuerdan a las de un chimpancé "niño", en efecto, tal morfología es la que permite tener la frente sobre el rostro y los lóbulos frontales desarrollados.
La cabeza del Homo sapiens sapiens, para contener tal cerebro, es muy grande; aún en el feto y en el neonato, razón principal por la cual los partos son difíciles, sumada a la disposición de la pelvis.
Una solución parcial a esto es la prematuración o heterocronía: el neonato humano está muy incompletamente desarrollado en el momento del parto; puede decirse (con algo de metáfora) que la gestación en el ser humano no se restringe a los ya de por sí prolongados nueve meses intrauterinos, sino que se prolonga extrauterinamente hasta, al menos, los cuatro primeros años, en efecto el infante está completamente desvalido durante años, tan es así que, que entre los 2 a 4 años es cuando tiene lo suficientemente desarrolladas las áreas visuales del cerebro como para tener una percepción visual de su propio ser (Estadío del espejo descubierto por Jacques Lacan en la década de 1930 y corroborado por Gordon Gallup en 1971 con el test del espejo). Ahora bien, si el Homo sapiens sapiens tarda mucho en poder tener una percepción plena de su imago corporal es interesante saber que es uno de los pocos animales que se percibe al ver su imagen reflejada (sólo se nota esta capacidad en bonobos, chimpancés, y si acaso en gorilas, orangutanes y delfines).
Tal es la prematuración del Homo sapiens sapiens, que mientras un chimpancé neonato tiene una capacidad cerebral de un 65% de la de un chimpancé adulto, o la capacidad de los Australopithecus affarensis era en el parto de un 50% respecto a la de su edad adulta, en el Homo sapiens sapiens 'bebé' tal capacidad no supera al 25% de la capacidad que tendrá a los 45 años (a los 45 años aproximadamente es cuando se desarrolla totalmente el cerebro humano).
Pero no basta el desarrollo cronológico; para que el cerebro humano se "despliegue" -por así decirlo- o desarrolle requiere de estimulación y afecto, de otro modo la organización de algunas de las áreas del cerebro puede quedar atrofiada.
Otras consideraciones importantes
- Se ha señalado la importancia del lenguaje simbólico en el Homo sapiens, esto casi "obviamente" entre otras implicaciones tiene aquella por la cual los significantes son los soportes del pensar o los pensamientos. En nuestra especie, el pensar humano, a partir de los tres años y medio de edad se hace prevalentemente simbólico.
- Asociado con lo anterior (y esto lo explica muy bien el psicoanálisis), debe notarse que la especie humana es prácticamente la única que se mantiene en estro continuo (ya entre chimpancés y, sobre todo, bonobos, se nota una conducta próxima a la de un estro continuo, pero de ningún modo al grado que llega la especie Homo sapiens sapiens), ahora bien; como es prácticamente imposible vivir solamente practicando relaciones sexuales un "mecanismo" evolutivo compensatorio habría sido el de la sublimación -la cual se considera estrechamente asociada a la existencia de un lenguaje y un pensar simbólicos-, si se da una sublimación esto parece significar que, también se da una represión (en el sentido freudiano) que origina a lo inconsciente). El Homo sapiens sapiens es, en este sentido, un animal pulsional. Si explicamos esta cuestión desde la reflexología de Pavlov puede decirse que el Homo sapiens sapiens no se restringe a un "primer sistema de señales" (el de estímulo/respuesta y respuesta a un estímulo substitutivo), sino que el ser humano se encuentra en un nivel que Pavlov ha calificado de "segundo sistema de señales". Este segundo sistema es, principalmente el del lenguaje simbólico que permite una heurística.
- La especie humana es entre los animales pluricelulares actuales una de las más longevas, se tienen documentados casos de longevidad que llegan hasta los 120 años, tal longevidad es un carácter genotípico que debe ser sin embargo coadyuvado por condiciones existenciales (y mejor corresponde decir vivenciales) favorables. En el Imperio Romano (para dar uno de muchos posibles ejemplos) hacia el año 1 ddC, el promedio de vida rondaba sólo los 25 años (aunque era debido en gran parte a la mortalidad infantil. Sin tener en cuenta esta y en periodos de paz, la vida media era solo ligeramente inferior a la actual)
- El ya citado estro continuo se traduce en, entre otras cuestiones, el hecho según el cual en la especie humana, a diferencia de lo que ocurre en muchas otras especies sexuadas, la mujer sigue viviendo mucho tiempo tras la menopausia. En las otras especies la hembra suele fenecer al poco tiempo de llegada la misma.
- La cantidad máxima natural de prole que puede tener una mujer parece estar en los 25 hijos.
- La especie humana aún mantiene un notorio dimorfismo sexual en el nivel anatómico, por ejemplo, la talla media actual entre los varones caucásicos (si crecen bien nutridos y con poco distres) hacia los 21 años es de 1,75m, la talla media de las mujeres caucásicas en iguales condiciones es de 1,62m, y los pesos promedios respectivos son de 75kg y 61 kg; aunque así como se ha notado una tendencia secular al aumento de las tallas (especialmente durante el siglo XX), muchos indicadores sugieren que es probable desaparezca el diformismo sexual en lo que a tallas y pesos respecta.
- Por la indicada prematuración, la madurez sexo-genital es -en relación a otras especies- muy tardía entre los individuos de la especie humana, actualmente en muchas zonas la menarca está ocurriendo a los 11 años, esto significa que, aunque la madurez sexo-genital es siempre lenta en la especie humana, existe un adelantamiento de la misma respecto a épocas pasadas (del mismo modo suele darse una menopausia cada vez más tardía).Pero si la madurez sexo-genital es tardía en la especie humana, aún más suele serlo la madurez intelectual y, en especial la madurez emotiva (esto se explicaría más detalladamente en el artículo adolescencia).
- "Cuestiones de piel": durante gran parte de la existencia de nuestra única especie se han realizado segregaciones (y aún persisten-quosque tandem?-) de un modo u otro racistas, uno de los pretextos principales para tales cuestiones han sido ligeras especializaciones morfológicas entre poblaciones de la especie, por ejemplo el pliegue epicántico de los párpados existente en gran parte de las poblaciones del Asia y de América (pliegue que hace 'bridados' en su aspecto externo a los ojos) ha sido una especialización de poblaciones que durante las glaciaciones debieron pervivir en lugares con abundancia de nieve: los ojos vulgarmente llamados "rasgados" entonces fueron el modo de adaptación para que los ojos no padecieran un excesivo reflejo de la luz solar reflejada por la nieve. Pero uno de los carácteres mas evidentes es el correspondiente a la coloración dérmica; el color de la piel, basado en el gen MC1R: es casi seguro que la EM y el Adán ó los Adanes, los primeros Homo sapiens sapiens eran melanodérmicos, esto es: de tez obscura. esto es porque la piel obscura es una excelente adaptación a la heliofania existente en las zonas intertropicales del planeta Tierra; la tez obscura (por melanina) protege de las radiaciones U.V. (ultravioletas), y obtiene de ellas por metabolismo un nutriente llamado folato indispensable para el desarrollo del embrión y del feto, empero, a medida que las poblaciones humanas migraron a latitudes más allá de los 45º (tanto Norte como Sur) la melanina paulatinamente ha sido menos necesaria, más aún, en las cercanías de las latitudes de los 50º la casi total falta de este pigmento en la dermis, cabello y ojos ha sido una adaptación para captar más radiaciónes U.V. -relativamente escasas en tales latitudes; salvo que se produzcan huecos de ozono-, en tales latitudes la tez muy clara posibilita una mayor metabolización de vitamina D a partir de las radiaciones UV.
- El Homo sapiens sapiens, por ser un animal muy vulnerable en estado de naturaleza es muy dependiente de la tecnología (ergo: es dependiente de la ciencia por primitiva que esta sea), así es que se dice del Homo sapiens sapiens que es Homo faber.
- En cuanto capacitado para realizar grandes modificaciones ambientales, el Homo sapiens sapiens es actualmente un poderoso agente geomorfológico, llegado incluso a ser la única especie capaz de hacer desaparecer todo vestigio de vida ('superior' al menos) en el planeta, desde mediados de siglo XX; es en éste y otros sentidos que el ser humano es actualmente el mayor superpredador.
Véase también
- Superpredador
- Cultura
- Humanismo
- Epistemología genética
- Genética de las poblaciones
Enlaces externos
- [http://web-p.cnice.mecd.es/eos/MaterialesEducativos/mem/claves_evolucion/ Las claves de la evolución humana]
- [http://www.becominghuman.org/ Becoming Human] Un excelente trabajo hecho en flash que estudia la evolución humana desde multiples puntos de vista (en inglés).
Categoría:Antropología
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Grecia clásicaLa polis o ciudad estado forman la clave de la historia griega. La polis era una comunidad limitada, independiente y autónoma que exigía la lealtad de sus miembros. Su surgimiento fue dictado por su geografía: Grecia es una región escarpada, pero alrededor de la costa se encuentran planicies pequeñas, que están separadas unas de otras por cadenas montañosas que llegan a ser infranqueables en invierno y son difíciles de atravesar en cualquier ocasión.
polis
La cultura griega surgió en un paisaje fragmentado por fértiles cuencas, cada una de las cuales constituía el centro de un pequeño estado. En su apogeo, Atenas, habría llegado a tener una población de 100.000 habitantes, siendo la más grande de todas las polis.
La mayoría de las ciudades de la Grecia Antigua se establecieron como pequeños asentamientos al abrigo de una ciudadela o acrópolis, con defensas naturales.
Economía
A diferencia de las grandes civilizaciones orientales, de carácter esencialmente continental y agrícola, la civilización griega fue básicamente marítima y comercial.
El componente geográfico fue una causa fundamental, puesto que el relieve accidentado dificultaba los cultivos; simultáneamente, la cercanía de cualquier punto de Grecia al mar y la existencia de numerosas islas favorecían la navegación.
Aún así, durante la época clásica, la agricultura griega se adaptó al relieve existente, y en los valles, donde el agua era más abundante, se cultivaban trigo y hortalizas, y en las tierras de las pendientes de las montañas, se cultivaban la vid y el olivo, del cual se obtenía aceite, un producto fácilmente comerciable.
También se plantaban higueras.
Entre los olivos y aprovechando los pastos de montaña, había rebaños de cabras y ovejas.
La Grecia del siglo VIII adC era una sociedad eminentemente rural, donde la principal riqueza era la propiedad de la tierra.
A partir del año 700 adC, Grecia comenzó una colonización básicamente comercial a lo largo de la orilla norte del Mediterráneo y toda la ribera del Mar Negro.
Centros de poder
El centro de poder y la cultura de la antigua Grecia residía no sólo en las ciudades de Grecia continental, sino también en las islas egeas y de Jonia, en Anatolia occidental.
En el siglo VIII, Jonia se encontraba al frente de la cultura y filosofía griegas y ciudades como Mileto y Éfeso siguieron floreciendo como centros de importancia durante el Imperio romano.
El corazón de la cultura griega se hallaba en las tierras que bordeban el Mar Egeo, y las islas que allí existían, y no en la Grecia continental.
A partir de la época clásica, el Egeo constituyó una propiedad exclusiva de los griegos.
Arquitectura
Cuando Grecia comenzó a aumentar sus riquezas y seguridad, comenzaron a construirse bellos edificios. Éstos, financiados en parte por aportes estatales y en parte por donaciones privadas, constituían expresiones de orgullo cívico y reflejaban los más relevantes aspectos de la vida ciudadana de Grecia.
El templo principal era el lugar de adoración del patrono de la ciudad y símbolo del poder político.
Muchas edificaciones, como el famoso Partenón, eran grandiosas en escala y se construían con finos materiales
El Teatro y el Odeón eran para las obras de teatro, la poesía y los recitales.
En las cortes y cámaras de consejo se discutían y regulaban los asuntos públicos y privados de los ciudadanos.
El Ágora era un mercado, lugar donde se realizaban las transacciones comerciales.
Véase también
- Arquitectura griega antigua
- Historia de Grecia
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Categoría:Historia de Grecia
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Cicerón
Marco Tulio Cicerón (Arpino, 106 adC- Formia, 43 adC) fue un político, filósofo, escritor y orador romano.
Biografía
Orígenes
Marco Tulio Cicerón, orador, político, filósofo y escritor romano, nació en una familia de origen plebeyo. Su abuelo, de igual nombre, fue un ciudadano romano destacado. Su padre J. C. Marco Tulio Cicerón lo instruyó en leyes y al morir le dejó una gran fortuna. Conocemos la vida de Cicerón, entre otros, gracias a la biografía que de él escribió Plutarco, a su abundante epistolario, que se ha conservado, y al celo de los humanistas del siglo XV y XVI que copiaron los raros manuscritos de sus discursos y otras obras.
El apodo "Cicerón" deriva de cicer, garbanzo; según unos por dedicarse su familia (la familia Tulia de Arpino) al cultivo del garbanzo; según otros por tener una verruga en la nariz como un garbanzo.
Recibió una excelente educación y tras una brevísima carrera militar y tres años de experiencia como abogado en causas privadas, viajó a Grecia y Asia para continuar sus estudios. Fue discípulo de Fedro el Epicúreo, de Filón el Académico, de Diodoto, de Antíoco de Ascalón, de Zenón y de Posidonio. Esta multiplicidad de maestros hizo que Cicerón aplicara distintas concepciones a los problemas filosóficos. Sus planteamientos relativos a la moral estaban cercanos al estoicismo, mientras que en gnoseología defendía un escepticismo moderado; todas estas influencias y lecturas darán al cabo en el eclecticismo y en él sintetizará la tradición griega reescribiéndola en latín.
Carrera política
Regresó a Roma en el 77 adC y comenzó su carrera política hasta que en el 74 adC fue elegido senador. Continuó haciendo de abogado y destacó en diversos procesos, en especial el sostenido contra Verres y su tiránico y corrupto gobierno en Sicilia, y fue elegido cónsul el 64 adC. Militaba en el partido aristocrático patricio, pese a ser un homo novus, y por eso se enfrentó a los seguidores del partido popular. Durante su consulado, denunció y extinguió la conjura de inspiración social de su antiguo rival por el consulado, Lucio Catilina, contra quien compuso sus famosas Catilinarias, discursos en que denunciaba al Senado la conspiración. Se le achacó demasiada dureza en la represión de los sublevados, entre los cuales se encontraba César, y hubo de exiliarse el 58 adC. Tras un año emigrado en Macedonia, Pompeyo el Grande le perdonó y pudo volver. En el 51 adC. aceptó el gobierno como procónsul de la provincia romana de Cilicia. Regresó en el 50 adC. y apoyó a Pompeyo contra César en la guerra civil, porque le parecía más republicano. Al vencer César el 48 adC., sin embargo, Cicerón comprendió que era inútil toda oposición y César le perdonó por su gran prestigio como escritor y pensador; sin embargo, Cicerón declinó toda actividad política y se dedicó a escribir. Soportó a duras penas la tiranía, ya que era un republicano convencido; sin embargo, al ser asesinado César el 44 adC, volvió a la política y se opuso con todas sus fuerzas a su discípulo Marco Antonio, escribiendo contra él sus famosas Filípicas e incluso estableciendo amistad con el hijo adoptivo de César, Octavio Augusto, pero fue asesinado por los partidarios de Marco Antonio el año 43 adC.
Obra
Escribió distintos diálogos sobre varios temas: Laelius, sive De Amicitia, "Lelio, o Sobre la amistad" diserta sobre este tema afirmando que la única amistad posible es entre iguales y pondera la importancia de la misma para la felicidad humana, elevando su principio a lo más digno de la naturaleza humana. En el diálogo, Cato maior, sive De Senectute, "Catón mayor, o Sobre la vejez" manifiesta los beneficios que proporciona una vejez sana y las ventajas que reporta en experiencia y sabiduría.
El abogado Cicerón es el mayor y más influyente de los oradores romanos y un hombre de letras en su integridad. Como escritor romano, aportó al latín un léxico abstracto del cual carecía, transvasó y tradujo numerosos términos del griego y civilizó el idioma transformándolo definitivamente en una lengua culta, apta para la expresión del pensamiento más profundo. Escribió como abogado numerosos Discursos, a veces agrupados por ciclos temáticos (las cuatro Catilinarias, las Verrinas, las catorce Filípicas contra Marco Antonio) y bastantes tratados sobre Retórica y Oratoria, como el De oratore. Durante el Renacimiento fue uno de los modelos de la prosa y se leyeron ávidamente sus cuatro colecciones de cartas, conservadas y editadas por su secretario Tirón, entre las cuales destacan las Epístolas familiares, donde se perciben sus veleidades políticas, sus gustos filosóficos y literarios, y la vida menuda de su casa y de la Roma de su tiempo. Casi toda su obra manifiesta una gran preocupación sobre cuál debe ser la formación del orador, que ha de ser integral y emprenderse desde la cuna, en lo que tuvo por mayor seguidor en fechas muy posteriores a Marco Fabio Quintiliano. Como moralista, defendió la existencia de una comunidad humana universal más allá de la diferencias étnicas (Humanismo) y la supremacía del derecho natural en su obra maestra, el De officiis o "Sobre las obligaciones" y se manifestó contra la crueldad y la tortura. Como filósofo no le satisfizo ninguna escuela griega y prefirió adoptar el pensamiento del Eclecticismo, tomando lo mejor de unos y de otros. Contrario al escepticismo radical, sostenía la necesidad de conceptos innatos e inmutables necesarios para la cohesión social y los vínculos relacionales de los individuos. Sus ideas sobre religión, expresas en De natura deorum, (Sobre la naturaleza de los dioses), revelan su creencia en Dios y en el libre albedrío. Casi todos sus trabajos filosóficos deben mucho a fuentes griegas, que trata con familiaridad y enriquece con su propio juicio; fue, pues, un gran divulgador y preservador de la filosofía griega. Destacó por trasladar el vocabulario de términos filosóficos griegos y definirlos para muchas obras filosóficas posteriores. En política fue un republicano convencido, absolutamente enemigo de la tiranía, y se le deben obras dialogadas como el De república y De legibus (Sobre el estado, Sobre las leyes). Compuso además un tratado De gloria que no se ha conservado y cuyo rastro se pierde en las manos del humanista Francesco Petrarca, que alcanzó a leerlo en la Edad Media.
Bibliografía
Biografía de Cicerón escrita en castellano de José Guillén Cabañero, Héroe de la libertad. Vida política de Marco Tulio Cicerón. Salamanca: Universidad Pontificia, dos vols.; sobre las posiciones filosóficas de Cicerón, una de las obras más completa en castellano es Cicerón: conocimiento y política, 1993, de J.M. Del Pozo.
Enlaces
- [http://www.upasika.com/filosofia.htm Textos de Cicerón en castellano]
- [http://www.cnice.mecd.es/eos/MaterialesEducativos/mem2001/scripta/gen/autores/ciceron.htm Monografía sobre Cicerón]
- [http://wikisource.org/wiki/Scriptor:Cicero Wikisource]
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PitágorasPitágoras de Samos (en griego Πυθαγόρας ο Σάμιος) (582 adC - 496 adC) fue un filósofo y matemático griego, famoso sobre todo por el Teorema de Pitágoras.
Pitágoras, «el padre de los números», nació en la isla de Samos. Siendo muy joven viajó a Mesopotamia y Egipto, donde recibió sus estudios básicos y fundó su primera escuela. Problemas políticos le obligaron a mudarse a Crotón, en el sur de Italia, donde fundó su segunda escuela. Las doctrinas de este centro cultural eran regidas por reglas muy estrictas de conducta. Su escuela estaba abierta a hombres y mujeres indistintamente, y la conducta discriminatoria estaba prohibida. Sus estudiantes pertenecían a todas las razas, religiones y estrato económico y social.
Su escuela de pensamiento afirmaba que la estructura del universo era aritmética y geométrica, a partir de lo cual las matemáticas se convirtieron en una disciplina fundamental para toda investigación científica.
Poco se sabe de la niñez de Pitágoras. Todas las pistas de su aspecto físico probablemente sean ficticias excepto la descripción de un marca de nacimiento llamativa que Pitágoras tenía en su muslo. Es probable que tuviera dos hermanos aunque algunas fuentes dicen que él tenía tres. Era ciertamente instruído, aprendiendo a tocar la lyra, poesía y a recitar Homero. Había tres filósofos, entre sus profesores, que debieron de haber influenciado a Pythagoras en su juventud. Uno de ellos, el más importante, era Perékydes que muchos describen como el profesor de Pitágoras.
Pitágoras puede ser considerado la persona más influyente de la historia universal, pasa por ser el introductor de pesos y medidas, descubridor de la teoría musical, inventor de la geometría y la aritmética teórica; el primero en sostener la forma esférica de la tierra, en hablar de "teoría" y de "filósofos", en postular el vacío, en canalizar el fervor religioso en fervor intelectual, en usar el racionamiento y la definición, en considerar que el universo era una obra sólo descifrable por medios matemáticos.
Lógica del número
Primero es la unidad, que cada cosa depende de que sea una, y ese es el principio del uno: que cada algo sea de una cierta manera el todo de si o un punto. Pero lo reiterado ya es otro, no igualdad, sino diferencia que es lo segundo o el dos. El tercero deriva la relación y superficie. El cuatro el tránsito de la superficie a la solidez que representa la pluralidad, la suma de 1, 2, 3 y 4 es la década, que representa la armonía, cuyo contenido es la progresión lógica que lleva a ella, y desde la cual se reinicia todo movimiento.
La ambigüedad pitagórica
Constituida como secta religiosa encargada de velar por los misterios revelados a Pitágoras, y dividida en miembros parcialmente iniciados (los "acusmáticos") y totalmente iniciados (los "matemáticos"), el cuerpo de rigurosos conocimientos científicos de esta escuela se mezcla con ideas místicas y supersticiosas populares muy antiguas, vinculadas a la magia numérica. Este tratamiento litúrgico justifica la famosa aberración a los números reales irracionales, como (Pi o raíz cuadrada de dos).
Algunos escritores creen que Pitágoras fue una escuela del pensamiento, y no una persona. Debido a que Pitágoras significa "los que hablan con el vientre".
Véase también
- Filósofos presocráticos
- Pitagóricos
Pitágoras
Pitágoras de Samos
Protágoras de Abdera
Pitágoras
Protágoras de Abdera
ja:ピュタゴラス
ko:피타고라스
simple:Pythagoras
th:พีทาโกรัส
Heráclito de ÉfesoHeráclito (544 adC - 484 adC) (en griego Ηρακλειτος, Herakleitos), llamado σκοτεινος, skoteinos, "el oscuro"; hijo de Blosón, natural de Éfeso, fue un filósofo griego.
Éfeso.]]
Lo que se conoce de su vida y los pocos fragmentos que se conservan de su obra, son testimonios o citas en obras de otros autores. Se dice que fue discípulo de Jenófanes y que fue ermitaño durante un tiempo. También se dice que, al enfermar de hidropesía, untó su cuerpo con estiércol y luego permitió que el sol lo secara; y estando así, se aproximaron algunos perros y lo despedazaron. Sin embargo, Kirk y Raven creen que esta es una interpretación de mala fé dada por algunos doxógrafos a partir de algunos de sus fragmentos.
Se puede decir que el legado de la obra de Heráclito es netamente aforístico. Su estilo remite a las sentencias del Oráculo de Delfos y reproduce la realidad ambigua y confusa que explica, usando el oxímoron y la antítesis para dar idea de la misma. Diógenes Laercio (en Vidas..., IX 1-3, 6-7, 16) le atribuye un libro titulado Sobre la naturaleza (περι φυσοσ), que estaba dividido en tres secciones: "Cosmológica", "Política" y "Teológica". No se posee mayor certeza sobre este libro. (I. Bywater ha hecho un reacomodo de los fragmentos conforme a la indicación de Laercio, traducida al español por José Gaos)
Diógenes Laercio]
Es común incluir a Heráclito entre los primeros filósofos físicos (φυσικοι, como los llamó Aristóteles), que pensaban que el principio de todas las cosas era algo material (como el agua para Tales, el aire para Anaxímenes), y este error se debe a que para Heráclito, este principio es el fuego, lo cual no debe leerse en un sentido literal, pues una profunda metáfora. El principio del fuego refiere al movimiento y cambio constante en el que se encuentra el mundo. Esta permanente movilidad se fundamenta en una estructura de contrarios. La contradicción está en el origen de todas las cosas.
Todo este fluir está regido por una ley que él denomina λογοσ (logos). Este Lógos no sólo rige el devenir del mundo, sino que le habla al hombre, aunque la mayoría de las personas "no saben escuchar ni hablar" (fragmento B73DK). El orden real coincide con el orden de la razón, una "armonía invisible, mejor que la visible" (B54DK) , aunque Heráclito se lamenta que la mayoría de los hombres vivan relegados a su propio mundo, incapaces de ver el real.
Si bien Heráclito no despecha el uso de los sentidos (como Platón) y los cree indispensables para comprender la realidad, sostiene que con ellos no basta y que es igualmente necesario el uso de la inteligencia, como afirma en el siguiente fragmento:
Al uso de los sentidos y de la inteligencia, hay que agregarle una actitud crítica e indagadora. La mera acumulación de saberes no forma al verdadero sabio, porque para Heráclito lo sabio es "uno y una sola cosa", esto es, la teoría de los opuestos.
Quizás el fragmento más conocido de su obra dice:
El fragmento (citado con frecuencia erróneamente como no se puede entrar dos veces en el mismo río, siguiendo a la versión que da Platón en el Cratilo) ejemplifica la doctrina heraclítea del cambio: el río —que no deja de ser el mismo río— ha cambiado sin embargo casi por completo, así como el bañista. Si bien una parte del río fluye y cambia, hay otra (el cauce, que también debe interpretarse y no tomarse en un sentido literal) que es relativamente permanente y que es la que guía el movimiento del agua. Algunos autores ven en el cauce del río el logos que "todo rige", la medida universal que ordena el cosmos, y en el agua del río, el fuego. A primera vista esto puede parecer contradictorio, pero debe recordarse que Heráclito sostiene que los opuestos no se contradicen sino que forman una unidad armónica (pero no estática). Es razonable, entonces, que la otra cara del agua sea el fuego, como él mismo lo adelanta en sus fragmentos.
A pesar de que existen ciertas similitudes entre Heráclito y Parménides, las doctrinas de ambos siempre han sido contrapuestas (con cierto margen de error), ya que la del primero suele ser llamada "del devenir" o (con cierto equívoco) "del todo fluye", mientras que el Ser parmenídeo es presentado como una esfera estática e inmóvil.
Véase también
- Filósofos presocráticos
Heráclito de Éfeso
Heráclito de Éfeso
ja:ヘラクレイトス
ko:헤라클레이토스
Platón de Atenas
Platón (en griego Πλάτων) (ca. 427 adC – 347 adC) fue un filósofo griego, alumno de Sócrates y maestro de Aristóteles; su influencia como autor y sistematizador ha sido incalculable en toda la historia de la filosofía, de la cual se ha dicho con frecuencia que alcanzó identidad como disciplina con sus trabajos. Entre sus obras más importantes se cuentan los diálogos La República (en griego Πολιτεια, politeia, "ciudad"), en la cual elabora la filosofía política de un estado ideal; el Fedro, en el que desarrolla una compleja e influyente teoría piscológica; el Timeo, un influyente ensayo de cosmología racional influída por las matemáticas pitagóricas; y el Teeteto, el primer estudio conocido sobre filosofía de la ciencia. Las narraciones alegóricas de algunas de sus obras, entre ellas el Timeo y el Critias, dieron origen al mito de la Atlántida.
Biografía
Platón, que realmente se llamaba Aristocles Kodros, y cuyo seudónimo Platón significa el de los hombros anchos era hijo de una familia que pertenecía a la aristocracia ateniense, concretamente a la familia denominada Glaucón. Su padre se llamaba Aristón y su madre Perictione. A los 21 años pasó a formar parte del círculo de Sócrates, el cual produjo un gran cambio en sus orientaciones filosóficas. Tras la muerte de Sócrates en el 399 adC, Platón se refugió en Megara donde comenzó a escribir sus diálogos filosóficos.
En el 396 adC emprendió un viaje de diez años por Egipto y diferentes lugares de África e Italia donde conoció a Aristipo y al matemático Teodoro. En Magna Grecia se hizo amigo de Arquitas de Tarento y conoció las ideas de los seguidores de Parménides.
En el 388 adC viajó a Sicilia donde quiso influir en la política de Dionisio I. Por esta causa fue encarcelado. Aníceris de Círene reconoció a Platón en la venta de esclavos y le compró para devolverle la libertad.
En el 361 adC, tras recobrar su libertad, Platón compró una finca en las afueras de Atenas, donde fundó un centro especializado en la actividad filosófica y cultural, al cual llamó La Academia. El nombre procede del anterior dueño de la finca llamado Academo y dicha academia funcionó ininterrumpidamente hasta su clausura por Justiniano I en el 529 dC.
Platón murió en el 347 adC dedicándose en sus últimos años a la academia.
Obra
La obra de Platón está escrita en forma de diálogos y puede dividirse en cuatro etapas:
# Primeros diálogos o diálogos socráticos. Se caracteriza por sus preocupaciones éticas. Las más destacadas son: Apología de Sócrates, Critón, Protágoras, Cámides y Eutrifón.
# Época de transición. Esta fase se caracteriza también por cuestiones políticas, además, aparece un primer esbozo de la Teoría de la Reminiscencia. Destacan: Gorgios, Menón, Crátilo y Menéxono.
# Época de madurez o diálogos críticos. Platón introduce explícitamente la Teoría de las Ideas recién en esta fase y desarrolla con más detalle la de la Reminiscencia. Destacan: El Banquete, Fedón, La República y Fedro.
# Diálogo de vejez o diálogos críticos. En esta fase revisa sus ideas anteriores. Destacan: Teeteto, Parménides, Sofista, Político, Filebo, Timeo y Leyes.
Los personajes de los diálogos son generalmente personajes históricos, como Sócrates, Parménides o Gorgias, aunque a veces también aparecen algunos de los que no se tiene ningún registro histórico aparte del testimonio platónico. Cabe destacar, además, que si bien en muchos diálogos aparecen discípulos de Sócrates, Platón no aparece nunca como personaje. Solamente es nombrado en Apología de Sócrates y en Fedón, pero nunca aparece discutiendo con su maestro ni con ningún otro.
En la actualidad se cree que Platón escribió cuarenta y dos diálogos, recopilados por sus discípulos y otros escritores contemporáneos (que también escribieron sobre él). Además de los diálogos, se conservan algunas cartas que Platón supuestamente escribió en sus años de vejez. Si bien el carácter de algunas de ellas es apócrifo, otras, como la Carta Séptima, son consideradas auténticas y resultan muy importantes para reconstruir parte de la vida y el pensamiento ulterior de Platón.
Su teoría más conocida es la de las ideas. En ella se sostiene que todos los entes del mundo sensible son imperfectos y deficientes y aspiran teleológicamente a entes perfectos y autónomos (ideas), de carácter ontológico muy superior, los cuales no son perceptibles mediante los sentidos. Cada idea es única e inmutable, mientras que, las cosas del mundo sensible son múltiples y cambiantes. La contraposición entre la realidad y el conocimiento es descrita por Platón en el célebre y bellísimo mito de la caverna, en La República. Para Platón, la única forma de acceder a la realidad inteligible era mediante la razón y el entendimiento, el papel de los sentidos quedaba relegado al simple recuerdo de las ideas que habían sido conocidas en ocasiones anteriores.
Es importante resaltar que la dicotomía Mundo Inteligible / Mundo de las Ideas es un recurso pedagógico que suele usarse para ilustrar el correlato que existe entre los entes inteligibles y los sensibles, pero de ninguna forma debe ser interpretada literalmente y suponer que Platón creyera en la existencia de dos mundos.
En el Timeo menciona también lo que ahora conocemos como los sólidos platónicos.
Véase también
- [http://www.upasika.com/filosofia.htm Libros de Platón en castellano]
- [http://www.cpel.uba.ar/ebooks/eam/ebook_view.php?ebooks_books_id=91 Fedón (ebook)] [http://www.cpel.uba.ar/ebooks/ Biblioteca Digital Carlos Pellegrini]
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